Soy el conejo blanco
que corre por la ladera,
siguiendo el camino falso
de la felicidad verdadera.
Soy aquel conejo tonto
que va por el camino errante
con ahínco ciego y sordo
y con la sonrisa farsante.
Soy aquel conejo imbécil,
presa fácil de rapaces,
tierno ser sublime y grácil
lleno de hábitos falaces.
Soy ese conejo infame
que pasea por la floresta,
que se ensucia y se relame
aquellas heces que le apestan.
Soy el conejo cobarde
que se esconde por las sombras
y que manipula el arte
de las palabras sin formas.
Me gustan tus rimas conejiles. Saludos!
ResponderEliminarGracias, pronto habrá más... en vacaciones supongo.
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