De todas las criaturas de la mitología antigua, una de las más desagradables y repulsivas sea tal vez el Troll, definido casi siempre como un ser antropomorfo, sucio, maloliente y salvaje.
Proveniente del folclor escandinavo, el mito del Troll se ha extendido en gran parte del mundo (principalmente en Europa) creando diferentes tintes y características.
Los Trolls son sucios desde su nacimiento, carecen por completo de inteligencia, por lo que su vida se limita a comer y buscar los medios para alimentarse, por ello son violentos; son seres nocturnos, puesto que si son tocados por la luz del sol quedan convertidos en piedra.
Ahí por donde camina un troll desaparece todo rastro de vida, los animales huyen, la flores y plantas se marchitan, el ambiente se torna fétido.
Sus alimentos preferidos son la carne podrida, las lagartijas, las serpientes y los bebés. A menudo se les asocia con el robo de niños.
En lo personal encuentro a la especie Troll como algo fascinante, ha sido la base para creación de infinitas obras escritas, musicales, y de artes plásticas, como el dibujo y la pintura de las que hablaré en este blog. Si se me permite decirlo, creo que son criaturas incomprendidas, que bien vale la pena conocer, y al hacerlo, conoceremos todo un nuevo mundo oculto entre la maleza y las cuevas inmensas y peligrosas, pero nunca oscuras de la literatura fantástica.
Las imágenes corresponden a la película pionera del cine noruego "Troll hunter"
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