Los alados eran poseedores de una milenaria sabiduría; conocían como pocos la historia de la tierra casi desde sus orígenes, y se mantenían alejados de las demás civilizaciones para proteger esos conocimientos, que eran su más preciado tesoro. Sólo algunos osados habían llegado hasta esas regiones y conseguido la bienvenida por parte de los alados.
Era, la especie alada, casi humana, la portentosa diferencia era que ellos tenían alas pegadas a la espalda, de ahí en fuera, no tenían ninguna otra habilidad sobrenatural, eran de lo más común, vestían ropa confeccionada por ellos, comían, bebían; sus viviendas, que recordaban torres góticas, habían sido construídas por sus antepasados más remotos...
He aquí una de sus leyendas...
"En los tiempos inmemoriables,
cuando la tierra tenía pocos días de vida.
Sucedió que un ángel, por equivocación,
bajó a tierra ¡Y se quedó enamorado de ella!
Quiso ser un hombre
para disfrutar de lo que los humanos llamaban
((Madre Naturaleza))
Al tocar sus pies descalzos la frescura de la tierra,
su corazón sintió la envidia,
pues amó el rumor del agua, las caricias del viento,
se hipnotizó con el movimiento de fuego
en las fogatas.
Y quiso ser terrenal,
se olvidó de la inmensidad del universo,
pues creyó que aquí abajo se encontraba
todo lo que necesitaba para alimentar
su espíritu.
se enamoró de una humana
hermosa por dentro y por fuera;
y con ella procreó un hijo:
el primer alado..."
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